Dedicatoria

A mis hermanos de raza, en particular quienes integran mi grupo karma. Un profundo auto examen realicé de mi vida antes de comenzar este libro. Labor que proseguí hasta el final. Y continúa. Especialmente… aquellas situaciones convertidas en enojos, peleas y rupturas. Cada una, tuvo un componente didáctico. Analizar el propio comportamiento, observando las causas y sus consecuencias, ayuda a reencontrarse y a re direccionar la vida. Sé que, en la situación actual, es prioritario estar muy bien con uno mismo para poder estar mejor con los demás. Mantuve desencuentros de diversa virulencia con decenas de personas. En ningún caso, alguna de ellas, merece un mal recuerdo en mi presente. Más aún, luego de estudiar las cadenas emocionales del miedo y del odio, comprendo que, no actuamos desconectados de alguna o más de ellas. Por lo que con la mejor onda, les deseo que alcancen sus más altas metas, según sus propios anhelos, para beneficio de todos. Siempre recuerdo una recomendación de mi padre, decía: “Procura nunca tener enemigos desocupados… que no tengan ninguna actividad útil para realizar…” Hoy, digo: Yo mismo fui, mi principal enemigo. Impulsos emocionales, ideas y pensamientos equivocados ocuparon la primera línea de los dolorosos tiempos vividos. Todo “eso” ya pasó, permanece en un archivo llamado “CPO – Cosas para olvidar”. Ocupan un minúsculo lugar en alguno de los discos rígidos instalados en mi mente.Reconozco que no tienen entidad de valor. Por lo que: Honestamente perdono los rechazos, injurias y daños vividos. Lo siento, pertenecen al pasado y allí quedaran. Procuro, mientras esté a mi alcance, reparar hasta donde sea posible cada pendencia. Nunca los efectos deben superar los hechos que lo desencadenaron. Es contranatural a la felicidad y a la inteligencia de cada quién. ¡Una gran paradoja! Cada controversia –independientemente de su impacto y vigor- es portadora de las simientes del inmediato futuro comportamiento. ¿Por qué? En cada una, generalmente hay posiciones y opiniones encontradas (todo se mezcla, ideas y emociones). Si reflexionamos, con introspección a fondo del “asunto”; evitaremos conformar el “nudo emocional”, que influye perniciosamente en los tiempos por venir. De esas posiciones diferentes, nacieron las guerras de todo tipo. Dos posturas distintas desataron increíbles disputas y luchas, creando lo que se conoce como prisiones grupo cármicas. Familias enteras se auto infligieron una convivencia tóxica.Hay comentarios obvios; realizo uno: Gracias a una incontable sucesión de controversias, discusiones, disgustos y peleas pude trabajar con mi parte densa. Así llegue a una conclusión franca: Estoy aquí para aprender a vivir, cada día un poco mejor. Solo con mi destino. Sin culpar a nadie de nada. Como aquella primera vez, en que aterricé a la 5 y 15 de la mañana en un recipiente de 60 cm. de diámetro, sujetándome con las manitos en las paredes de un lavatorio. Esa imagen me acompañó nítidamente muchas veces. El hecho lo narró mi madre hace más de 20 años. Le había preguntado ¿Mamá… que fue lo primero que hice cuando nací? Revisar mi mundo interior y acostumbrarme a ello fue lo mejor que me pudo pasar. Estoy preparado para “pelear” las peores adversidades que se presenten, digo… de las que vengan ¡de ajuera!La estatura moral es la que forja cada destino. El capital afectivo apalanca cualquier travesía. Entonces la vida parece una fiesta. La alegría permanece mientras los desafíos templan el carácter y flexibilizan la mente. ¡Vivir bien… vale la pena!  Ningún valor de peso tiene sentir culpa y menos creerse víctima. Es una forma equivocada de enfrentar la realidad en cuestión. Una creencia de los tiempos en que empecé a delinear la idea de este libro, se convirtió con el devenir de los años y con los hechos, en incuestionable certeza. Esta es: Vivir equivocados es la actividad principal más común en casi todos los seres humanos. Es lo que más hacemos. Reconocer y cambiar contribuirá decididamente a mejorar sustancialmente nuestra calidad de vida, cada día. Esto queremos para nosotros y los seres que amamos. Así son las cosas.

Con todo mi amor a los que me han querido y a quienes quiero.